Blogia
elruidoylafuria

La Colifata y mi Cabeza de perro

La Colifata y mi Cabeza de perro

La línea que separa la locura de la cordura es tan fina que apenas se ve. Gracias a Manu Chao conocí a radio La colifata, una radio creada por iniciativa de psicólogos y psiquiátras de un manicomio y realizada por los internos de éste en la ciudad de Buenos aires.

Yo podría ser uno de esos enfermos, trayectoria no me falta, escuchándolos me doy cuenta de la cantidad de verdades que comentan, con una lucidez que ya desearían muchísimos mandatarios de mi ciudad Valencia. Siempre he pensado que las mejores ideas han tenido un gran porcentaje de locura. Repasando la historia, observo que casi todos los personajes que han intentado mejorar este mundo, estaban completamente locos: Ghandi, Sandino, Guevara e incluso Joe Gould, un escritor sin obra, esperanza de las letras norteamericanas del siglo XX. Si aquel personajillo no hubiera descubierto su gran secreto, es decir, que Joe Gould no había escrito nada, se habría quedado en mito. El verdadero secreto era la esperanza, por esa razon jamás perdonaré a este hombre, cuyo nombre no merece ser escrito y en cuyo epitafio se puede leer Devorador de Sueños.

Me declaro un loco, ácrata y republicano, también perdedor, porque aquel que no entiende este mundo y no ve más allá de sus narices, jamás se definirá como un ganador, por cierto, mando un afectuoso saludo a El Nota.

Ayer vi la película de Santi Amodeo, Cabeza de perro y sin tener la misma discapacidad que él, me sentí plenamente identificado, porque el término raro no existe, sino lo diferente y especial, los que siguen adelante con su particularidad y diferencia, convertida en magía.

Mi homenaje a todos los locos, a todas la personas diferentes, a las píldoras, a la cerveza y al amor. Prefiero mi loca.

0 comentarios